Una docente de la ULP fue reconocida por todo un pueblo por su trabajo

Vecinos De La Punta / 18 DE SETIEMBRE
El intendente de Leandro Alem, distinguió a Liliana Gómez, por su entrega pedagógica y comunitaria, en la celebración por los 145 años de la fundación de la localidad.
Una docente de la ULP fue reconocida por todo un pueblo por su trabajoA 40 años de haberse recibido Liliana continúa dando clases con un amor, que define como inquebrantable.
Liliana Noemí Gómez, docente de las Escuelas Públicas Digitales de Adultos (EPDA), que dependen de la Universidad de La Punta (ULP), fue homenajeada por el intendente Eduardo Cabello, de Leandro N. Alem, en el festejo por los 145 años del pueblo. La distinción otorgada por la comuna y bajo el aplauso de todo el pueblo, resignificó su rol fundamental en la formación de adultos y su contención a la comunidad.


Actualmente enseño en Alem y en San Francisco del Monte de Oro. Mi función consiste en orientar los procesos de aprendizaje, promover la participación, favorecer la construcción de conocimientos y generar condiciones que permitan el desarrollo de las actividades en un clima de respeto y convivencia. También realizo el seguimiento de las trayectorias educativas y mantengo una comunicación permanente con las distintas áreas que intervienen en la modalidad”, detalló Liliana.
Al responder por qué eligió la docencia como modo de vida, expresó: “Mi vocación nació, en gran parte, por mi historia familiar. Mi madre fue maestra rural y desde muy pequeña tuve la oportunidad de conocer de cerca este mundo. Crecí viendo el amor con el que llevaba adelante su tarea, muchas veces en contextos donde ser maestra significaba mucho más que enseñar. Era ser partera, asistente y mediadora en conflictos familiares. Fui testigo de sus esfuerzos, de sus alegrías y también de las dificultades propias de la escuela rural”.
A pocos días de haber recibido su distinción y hoy celebrando el Día del Profesor, Liliana destacó que el reconocimiento municipal sintetiza y revalida una entrega que excede lo académico. Lejos de ser un hito aislado, la distinción impulsa a la educadora a mantener viva la premisa que aprendió en su infancia.