Vecinos de una cantera camino a La Punta temen un derrumbe

Vecinos del barrio “Altos Las Piedras”, ubicado en la autopista 25 de Mayo, camino a La Punta, se quejan de que los trabajos de la cantera de áridos de la empresa “El Chorrillo” han llegado muy cerca de las casas y temen que se derrumben, en el caso de que llueva mucho. Además, denuncian que la actividad de las máquinas sigue hasta la medianoche y el polvo que levantan es perjudicial para los ojos. Los residentes hicieron formal su protesta ante el problema y el martes presentaron una nota al Ministerio de Medio Ambiente.

Pablo Correa, vecino del barrio, comentó: “Cuando las máquinas trabajan mi casa vibra. El polvillo que genera la actividad hizo que compráramos gotas para los ojos y para la nariz. El problema más grande es que una fosa de sesenta metros de profundidad de la cantera, no puede estar a ocho metros de una vivienda. Y están sacando arena igual. Tenemos miedo de que con una lluvia, se derrumbe la barranca y se caigan las casas”.

El propietario comentó también que «las máquinas andan a contramano al costado de la ruta y es un peligro para el tráfico».

Los residentes recordaron que hace un año y medio el ministerio mandó a forestar al costado de la cantera para que la tierra se arraigue y no haya desprendimientos. Pero, aseguraron, la arboleda duró muy poco y ya no queda nada.

Los habitantes de la comunidad explicaron que hace unos años los pozos de la cantera «Hilario Cuadros» se hallaban más alejados. Pero con el correr del tiempo están cada vez más cerca de las viviendas. Y afirmaron que funcionarios del ministerio les dijeron que una cantera tiene que estar al menos a cien metros de una vivienda y que debe estar mediada por montículos grandes de tierra y forestación.

Además los vecinos denunciaron que el Ministerio de Medio Ambiente fue a inspeccionar hace ocho días y la empresa arenera escondió la maquinaria entre unos árboles para que pasaran desapercibidas. Correa manifestó que la escena quedó documentada en un video.

Marcelo Castillo y otro vecino, habitantes cercanos al foso, aseguraron que hace más de un mes que las labores aumentaron en la cantera. Aníbal Quiroga, otro habitante cercano a la excavación, testificó que “el movimiento y las vibraciones que producen las retroexcavadoras afectarán las casas. Porque el suelo se mueve y agrietarían las paredes y los techos. La actividad de la empresa Pisoni no para nunca. Siento constantemente sacudidas y el ruido de las tareas”, agregó.

La jefa del Área Impacto Ambiental, del Ministerio de Medio Ambiente, Eliana Giorda, explicó: “El barrio se instaló después que la cantera. A su vez, la fosa se fue ampliando cuatro hectáreas sobre la sierra desde 2009. Entonces, ante el riesgo de desmoronamiento, le pedimos a “El Chorrillo” el cese de la extracción hacia la sierra y un plan de remediación de los taludes, porque estaban a ocho metros de la calle. Es el típico conflicto entre la urbanización y las actividades preexistentes”. La funcionaria declaró que “en 2012 la empresa presentó el estudio de impacto ambiental y fue aprobado. Sí tenía habilitación. Cuando entramos a la cartera medioambiental, analizamos el caso y, ante el crecimiento del barrio, concluimos que ya no es una zona para canteras, no es posible la actividad. Entonces la arenera se va a tener que mudar, pero antes, que estabilice los taludes”.

El Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción sacó un comunicado en su página web que dice que en abril de este año, personal del Programa Gestión y Fiscalización Ambiental visitó las canteras de “El Chorrillo». Allí detectaron irregularidades en cuanto al manejo de residuos peligrosos y taludes inestables, cerca de urbanizaciones, por lo que decidieron intimar a la empresa y solicitar un plan de remediación.  Debido al riesgo que observaron y al desmonte no autorizado en zona de bosque nativo, la cartera medioambiental ya solicitó a la empresa dar por finalizada la extracción en los sectores este, sureste y noreste del predio.

Fuente: EDDLR

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